TRIBUNA: LORENZO BLANCO Y LUIS RICO
El País - 17/01/2011
En la entrada siguiente podrás encontrar una versión más amplia del artículo
Los datos del estudio PISA indican la necesidad de las Administraciones de trabajar con una perspectiva de años sobre aspectos fundamentales de la educación. Ello implica la necesidad del Pacto de Estado sobre Educación y de abordar problemas esenciales de la enseñanza/aprendizaje de las materias fundamentales, si queremos una educación de calidad, dentro de un nuevo paradigma en educación que subyace a la implantación de la enseñanza por competencias. Entre ellos, la formación del profesorado y un cambio curricular adaptado a las necesidades de los individuos y de la sociedad del siglo XXI. Los actuales alumnos de educación obligatoria alcanzarán su madurez entre los años 2025 al 2040 y deben formarse para actuar en la sociedad que les tocará vivir.
La formación inicial del profesorado está en proceso de cambio. La formación del profesor novel sigue olvidada. La formación continua necesita una profunda reconsideración que supere el actual sistema de cursos. Se exige una formación práctica en relación al trabajo en el aula desde procesos de acción-reflexión. Para ello, es necesario la colaboración institucional que dé continuidad y contenido adecuado al desarrollo profesional de los docentes, incentivando la innovación e investigación, y promoviendo fundamentalmente el cambio didáctico en el aula.
Simultáneamente, debemos abordar un cambio curricular y, por ende, en los manuales escolares como referentes fundamentales de los profesores, que enfatice la capacidad de analizar y producir información, utilizando referentes científicos, matemáticos y lingüísticos, apostando por la competencia para plantear y resolver problemas y tomar decisiones. También suponen una referencia a su capacidad de seguir aprendiendo en el futuro.
Las necesidades educativas actuales desafían a la sociedad para que sustente un cambio en la educación obligatoria, basado en una concepción diferente de la naturaleza de los contenidos escolares y una nueva visión sobre su enseñanza y aprendizaje, acorde con las exigencias de la sociedad el siglo XXI.
Lorenzo J. Blanco es catedrático de la Universidad de Extremadura. Luis Rico es catedrático de la Universidad de Granada.
Aportaciones, comentarios, información, . . . sobre diferentes aspectos que puedan ayudar a hacer más fácil, agradable y útil la enseñanza y el aprendizaje de las Matemáticas. Para ello, un elemento importante es la formación del profesorado, en todos los niveles educativos.
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domingo, 16 de enero de 2011
martes, 16 de febrero de 2010
Sobre la Educación Matemática
Matemáticos de toda España piden un mayor apoyo para la innovación docente
Los expertos reclaman desdoblamiento de clases para dar una enseñanza más individualizada
El País, 24 de Octubre de 2005
El revolcón que el Informe PISA dio a la formación matemática de los alumnos españoles sigue causando oleaje. Los expertos proponen cambios en el sistema educativo que afectarían a la formación de los profesores, al horario, a los libros de texto y a la imagen social de las matemáticas. Todo ello siguiendo las recomendaciones del Informe PISA, de la OCDE.
Representantes de profesores de matemáticas de toda España se han reunido en Madrid en un seminario organizado por el Instituto Superior de Formación del Profesorado (Universidad Complutense) y la Federación de Sociedades de Profesores de Matemáticas. Buscan "la excelencia" del profesor de matemáticas mediante una exhaustiva formación en conocimientos profesionales, científico-matemáticos y en didáctica. "Se pretende también que sepan gestionar un aula, tratar la diversidad de alumnos, la formación en valores", explica Inés María Gómez-Chacón, que da clases de educación matemática en la Universidad Complutense. "Hay carencias en la formación inicial de los profesores, pero también en la continua, debería aprovecharse el primer año de un profesor en clase para que reciba una serie de enseñanzas didácticas. También necesitamos unos indicadores para evaluar la calidad del desarrollo profesional de estos maestros", añade Gómez-Chacón.
Entre las conclusiones, se pide que se facilite a los docentes, incluso mediante subvenciones, la posibilidad de emprender tareas de investigación e innovación educativa desde los departamentos de los institutos, así como en colaboración con la Universidad u otras instituciones.
En busca de algunas soluciones, estos expertos piden que se aumente el tiempo dedicado a la enseñanza de las matemáticas y que se flexibilice el horario en los centros escolares. La matemática María Jesús Luelmo explica por qué: "Los periodos fijos de 50 o 55 minutos de clase no nos dejan tiempo para desarrollar algún problema más difícil ni para concluir una pequeña investigación. No se trata de tener clases de hora y media siempre, sino de poderlas tener de vez en cuando". "También necesitamos tiempo para atender a los alumnos de forma individualizada y por eso sería bueno que se pudieran desdoblar las clases para trabajar con menos alumnos", añade.
Sobre la imagen social de las matemáticas hay ideas que echar abajo, como esa que dice que las matemáticas son cosa de chicos. "El éxito con las matemáticas está lastrado por la imagen social que se tiene de la materia. PISA señala que nuestro país es uno de los de su entorno en los que ese lastre es más pesado. Las chicas suelen creer que ellas son peores en matemáticas y en casa les refuerzan esa idea", dice Luelmo.
También se detectan carencias en los libros de texto: "Los cambios en el currículo que propuso la LOGSE no se reflejaron en los libros de texto. Los libros antiguos eran menos vistosos, pero trataban muy bien los procesos matemáticos tanto en las figuras como en el texto. Y eso no es un problema sólo de España. Ahora tampoco tratan correctamente la matemática como herramienta para abordar el estudio de otras asignaturas científicas", dice el profesor de la Universidad de Extremadura Lorenzo J. Blanco: "Los libros de matemáticas no enseñan a resolver los problemas. Y es una pena porque el libro de texto es el referente fundamental de los profesores".
Mala imagen
El seminario ha hecho hincapié en la necesidad de que las matemáticas recuperen en la sociedad la consideración de que gozan otras materias. "No es una asignatura que tenga muy buena imagen", lamenta Francisco Martín Casalderrey, profesor de matemáticas y director de la revista Suma. Y tampoco creen que los cambios que ha sufrido el estudio de las matemáticas en los últimos años hayan beneficiado a los alumnos. "Se estudian las matemáticas desde un punto de vista muy formal y no funcional, que es lo que evalúa PISA", añade Martín Casalderrey.
El decano de la Facultad de Matemáticas de la Complutense, Juan Tejada, opina que, "en ocasiones, el estudio de las matemáticas queda reducido al cálculo y no a la resolución de los problemas". Hubo un momento en que en España, dicen estos expertos, se abordó el estudio de las matemáticas tal como ahora las evalúa PISA, desde un punto de vista funcional. "Estos aspectos ya fueron introducidos, junto con otras finalidades de laa matemáticas, en la LOGSE. Sin embargo, PISA prueba que no se han alcanzado los objetivos en el grado deseable". "Y los cambios en el contenido de las matemáticas posteriores han ido a peor", prosigue Martín Casalderrey.
Es "fundamental que los políticos y las administraciones lleguen a grandes acuerdos que permitan trabajar con una perspectiva de años", concluyen.
Los expertos reclaman desdoblamiento de clases para dar una enseñanza más individualizada
El País, 24 de Octubre de 2005
El revolcón que el Informe PISA dio a la formación matemática de los alumnos españoles sigue causando oleaje. Los expertos proponen cambios en el sistema educativo que afectarían a la formación de los profesores, al horario, a los libros de texto y a la imagen social de las matemáticas. Todo ello siguiendo las recomendaciones del Informe PISA, de la OCDE.
Representantes de profesores de matemáticas de toda España se han reunido en Madrid en un seminario organizado por el Instituto Superior de Formación del Profesorado (Universidad Complutense) y la Federación de Sociedades de Profesores de Matemáticas. Buscan "la excelencia" del profesor de matemáticas mediante una exhaustiva formación en conocimientos profesionales, científico-matemáticos y en didáctica. "Se pretende también que sepan gestionar un aula, tratar la diversidad de alumnos, la formación en valores", explica Inés María Gómez-Chacón, que da clases de educación matemática en la Universidad Complutense. "Hay carencias en la formación inicial de los profesores, pero también en la continua, debería aprovecharse el primer año de un profesor en clase para que reciba una serie de enseñanzas didácticas. También necesitamos unos indicadores para evaluar la calidad del desarrollo profesional de estos maestros", añade Gómez-Chacón.
Entre las conclusiones, se pide que se facilite a los docentes, incluso mediante subvenciones, la posibilidad de emprender tareas de investigación e innovación educativa desde los departamentos de los institutos, así como en colaboración con la Universidad u otras instituciones.
En busca de algunas soluciones, estos expertos piden que se aumente el tiempo dedicado a la enseñanza de las matemáticas y que se flexibilice el horario en los centros escolares. La matemática María Jesús Luelmo explica por qué: "Los periodos fijos de 50 o 55 minutos de clase no nos dejan tiempo para desarrollar algún problema más difícil ni para concluir una pequeña investigación. No se trata de tener clases de hora y media siempre, sino de poderlas tener de vez en cuando". "También necesitamos tiempo para atender a los alumnos de forma individualizada y por eso sería bueno que se pudieran desdoblar las clases para trabajar con menos alumnos", añade.
Sobre la imagen social de las matemáticas hay ideas que echar abajo, como esa que dice que las matemáticas son cosa de chicos. "El éxito con las matemáticas está lastrado por la imagen social que se tiene de la materia. PISA señala que nuestro país es uno de los de su entorno en los que ese lastre es más pesado. Las chicas suelen creer que ellas son peores en matemáticas y en casa les refuerzan esa idea", dice Luelmo.
También se detectan carencias en los libros de texto: "Los cambios en el currículo que propuso la LOGSE no se reflejaron en los libros de texto. Los libros antiguos eran menos vistosos, pero trataban muy bien los procesos matemáticos tanto en las figuras como en el texto. Y eso no es un problema sólo de España. Ahora tampoco tratan correctamente la matemática como herramienta para abordar el estudio de otras asignaturas científicas", dice el profesor de la Universidad de Extremadura Lorenzo J. Blanco: "Los libros de matemáticas no enseñan a resolver los problemas. Y es una pena porque el libro de texto es el referente fundamental de los profesores".
Mala imagen
El seminario ha hecho hincapié en la necesidad de que las matemáticas recuperen en la sociedad la consideración de que gozan otras materias. "No es una asignatura que tenga muy buena imagen", lamenta Francisco Martín Casalderrey, profesor de matemáticas y director de la revista Suma. Y tampoco creen que los cambios que ha sufrido el estudio de las matemáticas en los últimos años hayan beneficiado a los alumnos. "Se estudian las matemáticas desde un punto de vista muy formal y no funcional, que es lo que evalúa PISA", añade Martín Casalderrey.
El decano de la Facultad de Matemáticas de la Complutense, Juan Tejada, opina que, "en ocasiones, el estudio de las matemáticas queda reducido al cálculo y no a la resolución de los problemas". Hubo un momento en que en España, dicen estos expertos, se abordó el estudio de las matemáticas tal como ahora las evalúa PISA, desde un punto de vista funcional. "Estos aspectos ya fueron introducidos, junto con otras finalidades de laa matemáticas, en la LOGSE. Sin embargo, PISA prueba que no se han alcanzado los objetivos en el grado deseable". "Y los cambios en el contenido de las matemáticas posteriores han ido a peor", prosigue Martín Casalderrey.
Es "fundamental que los políticos y las administraciones lleguen a grandes acuerdos que permitan trabajar con una perspectiva de años", concluyen.
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